martes, 1 de febrero de 2011

LOS FAROS

En la entrada de los puertos construidos por los romanos solía haber altas torres que servían de faro a imitación del célebre de Alejandría erigido por Ptolomeo II y el cual, recordando las piras de apoteosis, estaba formado por pirámides truncadas puestas en disminución una sobre otras. A veces, también se empleaban como faros figuras colosales. Tal era el Coloso de Rodas.

Durante la Edad Media, los faros no fueron objeto de ningún perfeccionamiento salvo en su decorado que a veces fue notabilísimo. En el siglo XVII no eran todavía los faros más que hogueras de madera de carbón que ardían en tederos o bien hermosas lámparas encerradas dentro de linternas de vidrio hasta que en 1782 el ingeniero Teulère reemplazó tan imperfectos medios por lámparas de reflectores parabólicos.

En el siglo XIX, la iluminación de los faros dio un paso inmenso con la invención por parte de Fresnel de los lentes de escalones.
Uno de los faros más famosos de todos los tiempos, fue como se ha dicho el Faro de Alejandría, el más potente de Europa es el Faro de Créac'h y el más antiguo en funcionamiento es la Torre de Hércules.

En la actualidad, el faro más potente de Sudamérica es el faro "Punta Ángeles" que se encuentra en la ciudad de Valparaíso, el que es mantenido y operado por el Servicio de Señalización Marítima de la Armada de Chile.

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