lunes, 14 de marzo de 2011

LOS GUERREROS DE TERRACOTA


Los Guerreros de terracota: "Figuras de soldados y caballos"), dentro del Mausoleo de Qin Shi Huang, también conocido como Mausoleo del Primer Emperador Qin, fue descubierto en marzo de 1974 durante unas obras para el abastecimiento de aguas de regadío (pozo) cerca de Xi'an, provincia de Shaanxi, República Popular China. Desde el año 1987 está considerado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
El ejército consiste en más de 7.000 figuras de guerreros y caballos de terracota a tamaño real, que fueron enterradas cerca del autoproclamado primer emperador de China, de la Dinastía Qin, (Qin Shi Huang) en 210-209 a. C.

Enterrando estas estatuas se creía que el Emperador seguiría teniendo tropas bajo su mando. El ejército de terracota fue enterrado en formación de batalla en tres fosos, un kilómetro y medio al este de la tumba del Emperador, que a su vez dista 33 km al este de Xi'an. Los tres fosos tienen entre 4 y 8 metros de profundidad. Han sido excavados y se ha construido un museo en las ruinas, llamado Museo del Ejército de Terracota del Primer Emperador Qin.

El primer foso fue descubierto en 1974 de forma casual por unos campesinos que estaban buscando agua para combatir la sequía. En esa zona se había encontrado ya algunos restos a los que no se les había dado demasiada importancia hasta que la noticia del hallazgo del nuevo foso llegó a oídos de un arqueólogo que inició la excavación.
El foso tiene una superficie de 200 metros por 60 y contiene más de 6.000 guerreros, algunos de ellos aún por desenterrar. Las figuras son a tamaño natural: miden 1,80 m. de altura y están equipados con armaduras fabricadas también con terracota. La fosa se abrió al público en 1979.

Cada una de estas figuras tiene rasgos y características diferentes: bigotes, peinados, jóvenes, viejos, rasgos de etnias diferentes. Las cabezas y las manos se moldeaban aparte y luego se añadían a los cuerpos. Los uniformes reflejan también los rangos militares a los que pertenecen. Cada soldado llevaba un arma: arcos, lanzas, espadas, etc. Tras la caída de la dinastía Qin, los campesinos saquearon la tumba y robaron estas armas. Las figuras son de colores vivos y brillantes, pero este color se pierde apenas a las cinco horas de exposición al aire, debido a la oxidación. Se está buscando una técnica que permita mantener los colores originales; por el momento, se ha pospuesto la excavación de nuevos guerreros.

La segunda fosa abierta al público contiene 69 figuras y es conocida como “la fosa de los generales”. Se cree que representa al estado mayor del ejército. También son visibles las figuras de cuatro caballos. La última fosa contiene unos 1.000 guerreros, muchos de ellos sin restaurar.
En 1980 se descubrieron dos carros de bronce pintados. Cada uno de estos carros está formado por más de 3.000 piezas. Los cuatro caballos de cada carro están guiados por un conductor imperial. Según algunos estudios, el primero de estos carros serviría para allanar el camino del séquito del emperador mientras que el segundo sería el carro en el que el monarca dormiría. Los carros, a la mitad aproximada del tamaño real, tenían incrustaciones de plata y oro.

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