lunes, 4 de abril de 2011

EL COLISEO DE ROMA


La construcción del antiguamente conocido como anfiteatro de los Flavios y hoy día como Coliseo de Roma (cuyo nombre proviene, no de su gran tamaño, sino de la colosal estatua de Nerón que se alzaba en sus cercanías)fue encargada por el emperador Vespasiano, fundador de la dinastía Flavia. Su construcción comenzó dos años después de la conquista de Jerusalén, ocurrida en el año 70, y fue inagurado tan sólo ocho años después. Para acometer su construcción fue necesario, en primer lugar, trazar una calzada hasta las canteras de Travertino, situadas a 30 kilómetros de Roma, por la que viajaron incansablemente 200 carros tirados por bueyes, acarreando la piedra. Sólo para completar la pared inferior fueron necesarios un total de 292.000 viajes entre la cantera y la obra. Los arquitectos e ingenieros que dirigieron su construcción inventaron el hormigón, material que no sería redescubierto prácticamente hasta nuestros días. Al unir los bloques de piedra, se agregaron grapas de metal para que los pilares de hormigón se compactaran perfectamente.

Finalizada la obra, la arena del Coliseo de Roma podía convertirse en pocos segundos en una gran piscina en donde era posible representar batallas navales, se decidió su emplazamiento en la gran depresión entre las colinas Esquilina, Palatina y Celio, en un lugar cercano al acueducto de Claudio colindante con un lago construido por encargo de Nerón, que estaba en contacto con la red de cloacas de Roma.

El acto inaugural del Coliseo de Roma duró cien días y supuso la muerte de 2.000 gladiadores y 9.0000 animales.

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